¿ Cómo trabajamos la autonomía en Educación Infantil?

¿ Cómo trabajamos la autonomía en Educación Infantil?

 

1. Consideraciones preliminares.

¿Somos conscientes de la importancia de la Educación Infantil?

Dicha pregunta nos la deberíamos de plantear todas las personas que trabajamos en la etapa de 0-6 años, propia de infantil.

Hace muchos años una persona me dijo “el arbolito desde chiquitito”; un refrán popular español, no atribuible a una única persona. Significa que la educación y corrección de una persona deben comenzar desde su más tierna infancia, para que ésta sea efectiva.

Sin lugar a dudas, la etapa de Educación Infantil es la más importante por la que un ser humano pasa.

¿Y por qué afirmo esto con tanta contundencia? Un niño pequeño es como una esponja, siendo capaz de absorber todos y cada uno de los comportamientos que están a su alrededor. La familia es la principal responsable de la educación de un hijo, algo que en los últimos años se está olvidando, recayendo parte de ese peso en el personal docente.

Los padres cada vez son más permisivos y nos encontramos con niños caprichosos para los que no existen “limites”.

En estos primeros años la Educación Emocional es primordial; debemos ofrecer un término medio; el niño debe saber que cuenta con nuestro cariño, pero a la vez debe de ir siendo consciente, poco a poco, de que en algún momento él debe de aceptar el “No” . Por eso es tan importante esta etapa estar en contacto con otros; saber esperar, en esta sociedad de la inmediatez. Un niño debe aprender a esperar. Debemos de estar siempre atentos a sus necesidades para ayudarlos a conocerse mejor, para que crezcan y se formen como personas libres.

No se quiere más a una persona dándolo todo. Poner límites y hacerles partícipes del esfuerzo es muy importante. De este modo los estaremos ayudando a crecer en su aprendizaje autónomo.

 

2. Importancia de la adquisición de autonomía en la etapa de Infantil.

La etapa de Educación Infantil (0-6) es crucial en el desarrollo y la adquisición de autonomía de un niño. Durante estos primeros años, los niños comienzan a explorar todo lo que les rodea, a conocer sus límites y a desarrollar, con nuestra ayuda, habilidades fundamentales para su crecimiento. A su vez, ponen a prueba al adulto, para saber hasta dónde pueden llegar desde pequeños con sus llantos, ejerciendo su “poder”.

Buscamos principalmente ayudarles a crecer, para que sean capaces de tomar decisiones en un futuro y actuar de manera independiente, asumiendo la responsabilidad de sus acciones.

En nuestra etapa de Infantil la autonomía se desarrolla principalmente a través de la exploración, el juego y la interacción con el adulto y el entorno.

 

3. ¿Cómo favorecer el aprendizaje autónomo?

Desde pequeños les debemos realizar preguntas que favorezcan su capacidad reflexiva, haciéndoles partícipes en los procesos de descubrimiento y participación en el aula. Preguntas tan sencillas cómo, por ejemplo, ¿quieres más galletas, más? Partimos de alumnos de un año. Deben participar en el orden del aula: recogida de juguetes y utilización de la papelera. Debemos darles herramientas para el aprendizaje mediante el descubrimiento y la manipulación.

Debemos favorecer desde pequeños su pensamiento crítico y moral, cuando surja un conflicto o dificultad; deben saber llegar a sus propios valores, usándolos para «comprender» las situaciones y actuar en consecuencia.
Las asambleas son espacios muy importantes para favorecer la educación emocional, hablando con ellos de cómo nos sentimos y hacemos sentir a los demás con nuestros actos. Es fundamental favorecer la toma de sus propias decisiones y ver los efectos naturales de su conducta.

Desde pequeños se deben estimular y ofrecerles responsabilidades. El papel a diario del “ayudante”el niño lo puede asumir, confiando en su capacidad para ello. Esta figura ya se trabaja en dos años y con gestos tan sencillos como recoger los vasos, llevarlos a la cocina, se sienten “mayores” y favorecemos su autonomía.

Es muy importante brindarles espacios para que puedan experimentar por sí mismos, equivocarse y aprender.

Deben dar a conocer sus gustos desde pequeños, expresando lo que les gusta y lo importante que es conocernos. La singularidad tiene un valor incalculable. Todos somos iguales y distintos.

Favorecer en las asambleas que tengan su propia opinión y que hagan uso de ella, la compartan y la defiendan, siempre desde el respeto a los demás.

Todo esto es imposible sin la motivación por nuestra parte, festejando sus logros y animándoles, mostrándoles que pueden conseguir sus metas. En definitiva, acompañarlos en su crecimiento, tanto físico como emocional. Que se sientan queridos por nosotros.

Resulta fundamental la participación de la familia, teniendo en cuenta sus ideas y aportaciones en los procesos de decisión. Considerando la familia como eje fundamental, favorecemos las tutorías para que nos aporten luz en los comportamientos del niño y podamos ayudarle en su proceso. Los padres y educadores debemos dar la oportunidad a nuestros hijos de aprender, crecer, explorar, equivocarse, caer, levantarse y tomar decisiones. Todo ello bajo nuestra supervisión, guía y apoyo. En definitiva, la rutina diaria es fundamental desde pequeños para la adquisición de autonomía.

 

4. ¿Qué beneficios aporta este aprendizaje autónomo?

Fomentar la independencia y la autonomía en infantil como una de las cualidades más importantes en el proceso de aprendizaje de un niño, generando seguridad y confianza en sí mismo.

Favorecer su autoestima y autoconfianza, definiendo desde pequeños su identidad y criterio propio, que les ayudará a vencer sus inseguridades y miedos.

Crear hábitos y rutinas sanas, también físicos, como, por ejemplo, en su higiene personal; tengamos presente el proceso para quitar el pañal. En el ámbito de la comida, tener una buena alimentación. Comer solos, con orden y manchando cada vez menos.

A medida que vamos creciendo, aprendemos a vestirnos solos y ponernos los zapatos.

Fomentar el lenguaje, propiciando que se expresen. Muchos niños con la utilización prolongada del chupete muestran dificultades en el aprendizaje.

 

5. Conclusiones.

Resulta fundamental, desde el cariño, hacer crecer a los niños, generando autonomía, consiguiendo que sean capaces de expresar y mostrar sus sentimientos a los demás. Deben sentirse útiles, ayudando a sus compañeros y educadores. Es esencial favorecer su autonomía, algo que está en nuestras manos, poniendo a su vez en las suyas ser partícipes de un mundo mejor.

 

Jesús-María Pinos Puente, Granada

Jesús-María
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