El buen funcionamiento de nuestros centros y el éxito de nuestra comunidad religiosa es participativo; se construye y enriquece con el trabajo en equipo, basándose en los siguientes principios fundamentales:
Corresponsabilidad en la toma de decisiones.
Subsidiariedad o delimitación clara en el campo de acción y competencias.
Representatividad de todos los miembros de la Comunidad Educativa, que tienen la posibilidad de intervenir en la marcha del centro.
Asumir el carácter propio es la base de nuestra acción educativa. Y consideramos que compartir criterios, inquietudes e ilusiones, garantiza la unidad y la participación responsable de todos.
Organigrama del equipo de Titularidad